miércoles, 12 de octubre de 2016

FARMACOS, HIERBAS Y OTROS PRODUCTOS QUE DAÑAN LOS RIÑONES



La epidemia de enfermedad renal crónica (ERC) en el mundo ha despertado mucho interés en identificar los factores que se asocian al aumento de su prevalencia.

Se reconoce que la diabetes mellitus y la hipertensión son causas mayores, afectando un 80% de los pacientes en diálisis. También se pueden considerar las nefritis como las causadas por lupus, por el riñón poliquístico y enfermedades congénitas. En años recientes, hemos observado a un grupo de pacientes que consume drogas y productos que pueden causar daño renal, especialmente cuando se ingieren consumen en forma subrepticia y desordenada.


Substancias nefrotóxicas

Analgésicos - Muchos de ellos están disponibles sin receta alguna y suelen usarse para dolores de diferentes etiologías. Entre ellos están aspirina, acetaminofén (paracetamol) y antiinflamatorios como ibuprofeno, naproxeno, indometacina, inhibidores COX-2 incluyendo el celecoxib. Generalmente, estos no son nocivos, pero el uso continuo e indiscriminado, especialmente si se utilizan en combinación, puede causar fallo renal y una nefritis intersticial.

Alcohol - Las bebidas alcohólicas afectan el hígado y el riñón. Los alcohólicos crónicos tienen un alto riesgo de fallo hepático y renal. Así también el licor destilado clandestinamente en envases con plomo puede afectar los riñones.


Antibióticos - Algunos antibióticos pueden ser nefrotóxicos, como los aminoglicosidos, que deben usarse con mucha cautela para evitar daño renal. Los factores de riesgo de nefrotoxicidad por aminoglicosidos incluyen edad avanzada y daño renal persistente y, también, la presencia de hipokalemia, hipocalcemia o hipomagnesemia, enfermedad hepática y sepsis. Es recomendable hacer ajustes en la dosis para evitar daño renal permanente. Otros antibióticos que pueden causar daño renal son las  cefalosporinas, vanconmicina, ciprofloxacino, entre otros. 

Antiácidos - Los fármacos para la acidez de la clase inhibidora de la bomba de protones, incluyendo omeprazol, lanzoprazol, pantoprazol, rabeprazol y esomeprazol.

Antivirales - Los fármacos antivirales, incluyendo aciclovir )usado para tratar el herpes), así como  el indinavir y tenofovir, ambos usados para tratar el VIH.

Antirreumáticos - Fármacos para la artritis reumatoide, incluyendo infliximab, cloroquina e hidroxicloroquina.

Anticonvulsionantes - Incluyendo fenitoina y trimetadiona. 

Drogas ilegales - El uso de drogas como cocaína, heroína y anfetaminas puede causar daño renal. El crack y la cocaína se pueden asociar con hipertensión descontrolada, apoplejía y fallo cardiaco.

Contraste radiográfico - El uso de medio de contraste con yodo para hacer estudios radiológicos puede causar daño provisional o irreversible en los riñones. Pacientes con diabetes e hipertensión están más propensos a una insuficiencia renal. Se ha recomendado el uso de solución salina intravenosa para hidratar a los pacientes adecuadamente antes de recibir el contraste o usar acetilcisteína antes y después del procedimiento. Sin embargo, hay pacientes que no reaccionan favorablemente a estas medidas preventivas.

Hierbas - Algunas hierbas pueden causar daño renal y hepático, hipertensión, cálculos renales, apoplejía y hasta la muerte; pueden interactuar con medicamentos produciendo efectos secundarios serios.

Hierbas que producen daño renal: • Ácido aristolóquico (Virginia y Texas snakeroot) • Bérbero (barberry) • Mora, baya, aloe. • Bebida de hierbas chinas con a. aristolóquico.


Otros productos - El litio para tratar condiciones bipolares, la anfotericina B, algunas medicaciones para tratar cáncer (cisplatino, pamidronato, ciclosporina, tacrolimo, quinina, mitomicina C) y diuréticos pueden también causar daño renal. Es importante reconocer este problema y monitorear la función renal.




Como proteger el riñón

  • El médico debe tener un conocimiento general de las substancias que pueden ser tóxicas para el riñón y evitar exponer al paciente a estos productos.
  • El paciente no debe tomar substancias sin supervisión médica.
  • El paciente no debe usar medicamentos no recetados por más de 10 días para dolor o más de tres días por fiebre.
  • Evitar el uso prolongado de analgésicos.
  • Usar los antiinflamatorios bajo supervisión médica si tienen una condición cardiaca, hipertensión, enfermedad de hígado o riñón.
  • El médico debe conocer todos los medicamentos que toma su paciente, incluyendo hierbas y medicamentos sin recetas.